lunes, 7 de enero de 2008

Guadalupe-Reyes

Ayer cuando íbamos de camino al Aeropuerto para dejar a Jimena y Luis, mientras todos recordábamos con cierta nostalgia y mucha ilusión lo increíble que habían sido estas últimas semanas, yo no podía dejar de pensar en las ganas y la urgencia que tenía de escribirlo todo en este blog. Eran tantas las cosas importantes que elegir el título parecía imposible, pero después de un rato, y pensando en la necesidad de abarcar tantas festividades y momentos especiales, les comenté¨: creo que elegiré el título Guadalupe -Reyes... Y así fue...
Y aunque no empezó todo el mero día 12, si les puedo decir que desde el 15 ya no paramos... Ese día vinieron un par de amigos del Consulado con sus niños, y junto con unas ricas botanas mexicanas, palomoitas y chocolate caliente, disfrutamos de una noche navideña muy especial viendo todos juntos "El Expreso Polar".
El día 19 llegaron Jimena y Luis, y esa misma noche Martín participó en un festival de navidad organizado por su escuela. Fue tan divertido!!! Los niños cantaron y bailaron, rieron, y sobre todo, improvisaron... Lo pasamos de maravilla!!


Al día siguiente comimos lunch en Río Grande, un restaurante de sopas y sandwiches que se converiría pronto en uno de nuestros favoritos, y al que volveríamos días antes de la partida de Jimena y Luis.

Por la noche del día 21 llegaron Lety y Agustín, así que al día siguiente desayunamos todos juntos en una cafetería muy linda en el centro de SLC y despúes de comprar casi todo el equipo, nos fuimos a un parque cercano a la casa para deslizarnos en trineo, como niños, por la nieve...

Jimena y Luis viajaron a Las Vegas ese domingo, así que el resto nos quedamos aquí para la navidad. El día 24 cayó una gran nevada, nunca mejor recibida. Salimos a hacer las últimas compras y después preparamos una rica cena en casa.

La mañana del 25 fue super emocionante. Martín despertó, y en lugar de irnos a buscar como suele hacer, nos gritó desde su cuarto, seguramente nervioso por lo que podría encontar al salir.
Cuando se detuvo frente al árbol se le iluminó la cara... Abrió sus regalos lleno de emoción y se sorprendió al darse cunta de que Santa se había comido la galleta y tomado el vaso de leche que le habíamos dejado. Fue increíble. Ese mismo día fuimos de visita a Park City, una ciudad muy pequeñita a los pies de la montaña. El paisaje era divino, como de cuento. Después de caminar unos minutos por la calle, era tanto el frío que decidirnos refugiarmos y nos detuvimos a comer.
Fue un día super lindo.

Jimena y Luis regresaron de Las Vegas felíces el día 27. El 28 comimos todos juntos en un restaurante cuya especialidad son las patas de cangrejo. Pedimos unos mejillones de entrada y unas cubetas con tres tipos de cangrejo al centro para compartir... Que delicia!!!!

Ese sábado fueron todos a esquiar a un centro de esquí como a una hora de la casa, y en la noche, exhaustos y hambientos, cenamos en un restaurante italiano muy rico para despedir a Agustín y a Lety que se fueron al día siguiente muy tempranito en la mañana.
Ese día desayunamos en IHOP y pasamos el resto del día de compras en IKEA...Una locura!!!!

El día 31 fue increíble, después de estar en casa descansando toda la mañana, comimos un rico risotto y nos fuimos volando a un partido de Basketball de los Jazz de Utah. Nos divertimos tanto!!! El equipo de casa ganó y nosotros disfrutamos juntos de esta experiencia por primera vez.




Por la noche cenamos delicioso, repetimos las patas de cangrejo, que estaban aún mejores que en el restaurante, acompañadas de una gran variedad de botanas.


Y esperando que este año estuviera lleno de los más dulces momentos, a falta de uvas culminamos el festín pidiendo nuestros deseos con unas deliciosas pasitas cubiertas de chocolate.






El primer día del año volvimos a Park City para que Luis y Jimena lo conocieran. Comimos unas pizzas muy ricas y huyéndole un poco al frío volvimos a casa pronto, no sin antes hacer una escala estratégica en una de nuestras cafeterías preferidas del centro de SLC.

El resto de la semana lo dedicamos un poco a las compras, que nunca pueden faltar en un viaje a EU, y cerramos con broche de oro despidiendo a Luis y a Jimena en el Mandarin, un restaurante de comida china muy renombrado de la ciudad.

El día 6 llegaron los Reyes!!! Sí, Martín estaba super emocionado al despertar y encontrar debajo del árbol un kit profesional par afeitarse y unas películas dentro de su bota... Enseguida corrió al baño para estrenar su crema, navaja y hasta su gel, y desde luego a partir de ese día no hay uno solo en que no vea su peli favorita-Toy Story -que atinadamente escogieron los reyes con la ayuda de Jime y Luis para él. Para finalizar, esa tarde comimos la Rosca de Reyes con Lance y Heidi (unos buenos amigos) y sus cuatro hijos.


Esa misma noche partimos al aeropuerto a dejar a Jimena y a Luis, que después de un par de semanas regresaban a México repletos de equipaje, algo cansados pero llenos de satisfacción.

Que gandes vacaciones!!!

martes, 4 de diciembre de 2007

Primera gran nevada


Hace unos días cayó la primera nevada de la temporada.
No saben que increíble...que paisaje!!!
Los árboles parecían de algodón y las calles y jardines estaban tapizados de nieve.
Todos estábamos felices, Martín lo disfrutó muchísimo. El simple hecho de caminar por aquella cama blanca lo llenaba de emoción. Además salió a jugar con Max, el vecino; hicieron un muñeco de nieve y se deslizaron sobre una tabla por el jardín. Martín regreso con la naríz y las manitas rojas, heladas, pero verdaderamente felíz...

martes, 13 de noviembre de 2007

Jugador de Hockey?

Hace unos días, en un festival de Halloween que se celebró en le gimnasio de la ciudad, Martín partipó en uno de los juegos que sin duda se convirtó en su favorito. Se trataba ni mas ni menos que de anotar goles en una portería de hockey, usando desde luego bastón y puck. Y saben, no lo hizo nada mal...Échenle un ojo al siguiente video:
http://www.youtube.com/watch?v=NcxqPWTHofk

jueves, 1 de noviembre de 2007

Noche de Halloween

Pues sí, finalmente llegó la tan esperada noche de Halloween. Disfrazamos a Martín de dragón una vez más, y salimos con algunos amigos a recorrer las calles del vecindario. Casi todas las casas estaban decoradas, y algunas eran tan tenebrosas, que ninguno de los niños quería siquiera acercarse. Martín corría enloquecido de una casa a otra y gritaba "yo toco la puerta", "quiero más"...


Lo pasamos de maravilla, nuestro dragoncito regresó con su calabacita repleta de dulces y chocolates, y hasta nosotros fuimos recompensados con un delicioso chocolate caliente y unas galletas recién horneadas, que una familia tradicionalmente prepara para calentar el cuerpo y corazón de todos los vecinos en la noche de Halloween. Pero aunque hacía algo de frío, debo reconocer que este año tuvimos mucha suerte, pues al parecer por estos rumbos los fantasmas, brujas y vampiros además de caramelos siempre traen consigo la primera nevada de la temporada.


Pero los festejos de Halloween no se redujeron al
tan conocido "trick or treating" en la noche del 31, empezaron semanas antes y no pararon. Primero fuimos a una granja donde Martín pudo montar un pony, dar un recorrido en carreta, pintarse una calaca en la cara y hasta decorar unas galletas en forma de calabaza.

Después fuimos a una fiesta organizada por los vecinos en un parque. Hace un par de días celebramos en el primer festival de Haloween organizado por el gimnasio de la ciudad junto con Laura y su niña Megan, unas vecinas que nos recibieron con los brazos abiertos desde el día en que pusimos un pie en nuestra nueva casa. Y por si fuera poco, el día 31 por la mañana Martín se vistió de romano y festejó junto con sus compañeritos de la escuela haciendo un gran desfile en la llamada "Feria de la Historia".






Han sido unas semanas de locura, que no son sino el comienzo de una maravillosa temporada de celebración a la que por ahora, y por suerte, no se le ve fin...

jueves, 18 de octubre de 2007

Primer día de escuela de Martín



Hoy Martín empezó la escuela. Lo dejé hace unos minutos y estoy ansiosa de volver por él. Me muero por verlo en aquel salón, jugando con los demás niños, corriendo felíz, riéndose emocionado...Me muero por ver sus primeros trabajos y por pegarlos en el refri, en las paredes, en todos lados...
Me siento la mujer mas orgullosa del mundo!!!